Las etnias desaparecidas de la Tierra del Fuego

Las etnias desaparecidas de la Tierra del Fuego

Estos pueblos primitivos no resistieron a la colonización y hoy han desaparecido.

Niños seknams
																															

Las etnias de la Tierra del Fuego habrían llegado en este territorio antes de que se convirtiera en una isla, hace unos 10.000 años (el estrecho de Magallanes se abrió hace unos 8.000 años). La población de los Selknam (3.000 a 4.000), Yámanas (3.000), Alakalufs (4.000 a 4.500) y Haush (300) se estima entre 10.000 y 12.000 personas antes de la colonización.

Magallanes “descubre” la Tierra del Fuego en 1520 pero el proceso de colonización sólo empieza en la segunda mitad del siglo XIX, trayendo enfermedades desconocidas y temibles (sífilis, tuberculosis) para los indígenas que, con las persecuciones, desembocaron en la extinción casi total de los pueblos primeros en unas decenas de años solamente: sólo quedaban unos 250 personas en los años 1920.

Museo Ambrosetti
																  															  

El choque cultural y el enorme desequilibrio de las potencias dejaban muy pocas posibilidades a estas etnias que vivían en la edad de piedra. A fines del siglo XX, ya no quedaba ningún descendiente directo no mestizo de los indígenas de Tierra de Fuego argentina, y una quincena de Alakalufs solamente en Chile.

Los Selknams o Onas

A la llegada del hombre blanco en Tierra del Fuego, los Onas vivían todavía de la caza al guanaco, con arco y flechas, de la captura de zorros y pájaros, y de la cosecha de frutos silvestres y de champiñones. Los grupos que vivían en el litoral practicaban también la pesca. Los hombres cazaban y fabricaba armas, las mujeres se encargaban de la casa y de la crianza de los niños. Todos se protegían del frío con una piel de guanaco o de coruro (un roedor), llevaban mocasines de cuero y un gorro de piel de guanaco para los hombres. Se adornaban con joyas y pinturas corporales.

Pinturas tradicionales de selknams
																  															  

Su casa era una mera carpa cubierta con pieles, una estructura ligera que estos grupos nómadas podían trasladar fácilmente en función de las temporadas y de los recursos naturales. Las familias que habitaban en los bosques construían cabañas. Los objetos de uso cotidiano eran limitados: canastos de fibras vegetales, bolsas de cuero, utensilios de piedra, madera o hueso. Un modo de vida muy primitivo que contrastaba con un mundo simbólico complejo, hecho de rituales, ceremonias, mitos y leyendas.

Indios Onas, museo de Ambrosetti
																															

Los chamanes participaban a estos rituales, son aquellos que detenían los conocimientos “medicales” y que ejercían el poder sobre la caza y la guerra.

Los Selknams no tenían jefe sino sabios, depositarios de las tradiciones y de los guerreros, respetados por el conjunto del grupo. A fines del siglo XIX, fueron perseguidos sin piedad por los conquistadores blancos que querían sus tierras para desarrollar la ganadería y buscar oro.

Los Yámanas

Los Yámanas vivían en las costas del canal de Beagle hasta el cabo de Horno. Se desplazaban en canoas de corteza de árbol. Con la ayuda de arpones fabricados con huesos de ballena, cazaban los cetáceos, los leones y elefantes marinos. A pesar del frío, podían bucear también para pescar mariscos. Vivían en pequeños grupos emparentados, en las canoas o en chozas. Como prenda, llevaban taparrabos y una piel que cubría una sola parte de la espalda y se untaban de grasa animal para protegerse del frío. Desaparecieron mayormente cuando entraron en contacto con los cazadores de ballena y de otros mamíferos marinos.

Los Alakalufs o Kaweshkars

Esta etnia, otro pueblo nómada del mar, tenía un modo de vida muy cercano al de los Yámanas. Ellos también se desplazaban en canoas hechas con corteza de árbol cubiertas e impermeabilizadas con musgo, algas y barro. Excelentes pescadores, practicaban también la caza de huemul (venado), de coipos (roeres) y de pato salvaje. Vivían en cabañas cubiertas de pieles de foca, que desplazaban constantemente. Los mayores y los brujos ejercían una influencia espiritual sobre la comunidad. Creían en un ser supremo, Watauinewa, creador de cada cosa, en varios dioses y espíritus. Los Alakalufs vivían mayoritariamente en la parte actual chilena de la Tierra del Fuego.

Los Haush

Esta etnia del Sureste de la Tierra del Fuego vivía de la caza de leones marinos con armas rudimentarias fabricadas con piedra, madera o hueso. Los Haush se hacían tatuajes y profundas escarificaciones. Poco numerosos, se aliaron con los Selknams en un esfuerzo desesperado de resistencia a la conquista.

Ver:
– Los museos Yámana, del Fin del Mundo y marítimo de Ushuaia.