El mate argentino, infusión nacional

El mate argentino, infusión nacional

El mate, o más precisamente la yerba mate, es la infusión nacional, que se consume en Argentina casi más que el café.

El mate, o más precisamente la yerba mate, es la infusión nacional, que se consume en Argentina casi más que el café. La planta en sí no tiene nada extraordinario, la hoja se cosecha en el Noroeste del país, las provincias de Misiones y de Corrientes siendo las que más producen. Cuando los españoles se aventuraron por esta región, empezaron a tomarlo porque los indígenas guaraníes lo consumían desde hacía mucho tiempo.

Venta de yerba mate
																  															  

Fueron los jesuitas los primeros en interesarse por esta planta en el siglo XVII: empezaron a querer cultivar de forma más sistemática esta planta que crecía de forma salvaje para comercializarla. Y, muy naturalmente con el tiempo, el consumo aumentó para extenderse geográficamente a toda la Argentina, a Chile y a Uruguay, al sur de Brasil y a Paraguay, este último siendo de hecho gran productor. Una originalidad: después de Uruguay y Brasil, Siria es el principal importador de yerba mate Argentina.

El argentino consume mate permanentemente, no hay hora y es un excelente anorexígeno, se consume tanto en zona urbana como en el campo, y tampoco hay diferencia de consumo según las clases sociales. En resumen, se consume para el desayuno, durante el día, después de cada cena, antes de dormir…
Siempre hay una excusa para consumirlo. De hecho si le invitan en una familia argentina, siempre le propondrán tomar mate, antes de proponerle café (que, al contrario, es más una costumbre ciudadana y de Buenos Aires). Se atribuye al mate numerosas virtudes terapéuticas: laxativas, diuréticas, antioxidante, hasta se dice que el mate permite evitar las caries.

Gauchos preparando mate en la Estancia El Rocio
																  															  

Cómo se debe tomar el mate?
El mate se vende en paquete de 500 g o de 1 kg en cualquier tipo de tienda, inclusive gasolineras. Las hojas se secan y son molidas (diferentes tamizados), los hay muy finos, o al contrario, con restos de ramos. Cada uno encontrará su gusto. Se coloca la yerba mate (hoja de yerba mate picada) en el fundo del mate, que es una calabaza curada, que algunos salpican después de azúcar (en proporción variable según el humor del momento) y el conjunto se diluido con agua muy caliente (pero, cuidado, nunca hervida, ya que eso “corta” el sabor, hasta se estipula en los finos conocedores, que el agua debe verterse a los 65 ºC exactamente!).

Obviamente, no olvidar colocar la bombilla antes de verter el agua en el fondo de la calabaza. Es una especie de pajita de metal que sirve para filtrar cualquier hierba ante su aspiración. Después se deja reposar (en realidad, habría que dejar reposar por lo menos dos minutos) y se puede saborear el mate chupando la bombilla.

Un aspecto que puede desconcertar a los recién llegados: el mate y la bombilla son muy comunes, cada uno chupará sus tragos antes de pasarlos a su vecino izquierdo (siempre). La mejor manera de degustar mate es pues hacerlo entre amigos o en familia, ya que el interés o más bien la importancia es haber ritualizado el consumo transformándolo en un momento de compartimiento.

Vendedora de mate
																  															  

Verán entonces grupos de cinco o seis personas (raramente más) “hacer turnar” el mate, una siendo responsable de volver a verter el agua caliente cada dos turnos. Obviamente, al cabo de un momento, la hierba habrá perdido su sabor, entonces se tirará para volver a empezar desde el principio del proceso con la nueva hierba mate! Y puede durar horas…Si está en este círculo, deberá tomar un trago cada vez y pasarlo a su vecino, bastará con que decir una vez “gracias” cuando el mate llegará a su mano para que no se le vuelve a proponer!