El gaucho argentino; el hombre libre de La Pampa

El gaucho, es de cierta forma el vaquero de Argentina, pero también de Uruguay y del sur de Brasil.

Unos valores en bandolera: valentía, honor, libertad

El gaucho, es de cierta forma el vaquero de Argentina, pero también de Uruguay y del sur de Brasil. Es el guardián de los ganados de las inmensas superficies de prados de la pampa, alrededor del cual se ha desarrollado toda una cultura, con tradiciones, ritos, trajes, unas costumbres culinares.
El gaucho aparece en el tiempo de la colonia española. Español o mestizo de español e indígena, trabaja por su propia cuenta, cazando el ganado salvaje para vender cuero, enfrentándose a los indígenas que resisten a la conquista. Con la creación de las grandes estancias, se encargó de la guardia de los ganados de reses, de la matanza, de la preparación de los cueros, de la doma de los caballos.

Gauchos a caballo en Rincon Socorro
																  															  

En el siglo XIX, durante las guerras de independencia, este nómada poco considerado conquista sus títulos de nobleza al aliarse con los ejércitos de liberación. Valiente, buen jinete, conocedor del terreno, se revela un valioso soldado.
Figura idealizada, el gaucho representará los valores de la valentía, del honor y de la libertad del hombre del campo, y será elevado al rango de figura romántica en el Martín fierro del autor José Hernández o en Don Segundo Sombra de Ricardo Güiraldes. Porque simboliza el pasado glorioso de una Argentina que alimentaba el planeta, el gaucho sigue teniendo pinta de mito en el imaginario colectivo argentino.

Un uniforme adaptado al modo de vida

El nombre de gaucho vendría del quechua “huachu”, que significa huérfano o vagabundo. Solitario, enamorado de libertad, hasta asocial, el gaucho llevaba una vida rústica y austera, durmiendo al raso, alimentándose de carne asada y mate.
En el siglo XVIII, el territorio alrededor del Río de la Plata era suficientemente grande y el ganado salvaje abundante para que pueda vivir su vida sin depender de nadie. Cuando se hacía sedentario o fundaba una familia, el gaucho construía un pequeño rancho de adobe cubierto con un techo de paja. La cama era constituida por una piel de vaca tendida.

Trabajo del gaucho, Andes
																  															  

Su vestimenta se utiliza todavía hoy en día en ciertas fiestas, como en San Antonio de Areco: botas de cuero (o alpargatas) con espuelas, un pantalón bombachos colocado adentro de las botas, una camisa amplia, un cinturón de lana y un cinto decorado con monedas y con una hermosa hebilla a la que se engancha un puñal, un chaleco corto, una chaqueta, pañuelo alrededor del cuello o en la cabeza, un sombrero con anchos bordes o una boina, una fusta, un lazo y un poncho de lana, llevado para protegerse del frío y de las intemperies o doblado sobre el hombro izquierdo en verano.

Sus dos compañeros : su caballo y su guitarra

El gaucho tenía varios cuchillos: el más común para comer y trabajar, el facón para pelear. Sin olvidar el caballo, sin el cual un gaucho no sería un gaucho. Los chicos aprendían a montar ya desde la pequeña niñez y no tenían miedo, una vez adolescentes, de domar caballos salvajes.
Las boleadoras, instrumento de trabajo y arma constituida de dos o tres largas correas terminadas por bolas de piedra, llevadas al cinturón, se utilizaban para cazar y en algunos juegos de destreza. Arrojadas en las patas de un animal, las boleadoras, de origen indígena, lo inmovilizaban se forma segura.

Transmision del conocimiento gaucho
																  															  

La guitarra suele acompañar al gaucho. Los más inspirados son los payadores, poetas y cantantes, que deleitan los campos con sus canciones para reír o para llorar. A veces se bailaba, el cielito, el gato, la mediacaña, etc. Se reunían en la pulpería, estos locales comerciales que vendían un poco de todo en las regiones rurales. El pulpero servía a cubierto de una reja, protegido de eventuales peleas. O, otras distracciones para los hombres: los juegos de cartas (truco), la pelea de gallo o las carreras de caballos, montados sin silla.

El gaucho actual deja a veces su caballo para un 4×4, la vestimenta tradicional para las fiestas, pero la cultura de los gauchos sigue existiendo y el trabajo de guardia de ganado también. Tiene su día nacional, el 6 de diciembre.

Para leer :
– La página de la Confederación Gaucha Argentina, reuniendo varias asociaciones de defensa y promoción de la cultura gaucha
– La página de la Tradición Gaucha Argentina

Argentina Excepción le propone circuitos para descubrir la vida y la cultura de los gauchos:
Estancias y gauchos de la Pampa y del Noroeste
Estancias y Córdoba, circuito rural y cultural
Estancias y gauchos de Patagonia austral