Paisajes fósiles en Argentina

Paisajes fósiles en Argentina

Desde la Patagonia hasta Cuyo, los recorridos paleontológicos más bellos en tamaño natural.

Bosques Petrificados, Monumento nacional, Jaramillo (Santa Cruz)

Vestigio excepcional de los tiempos geológicos, al bosque petrificado ubicado a 150 km al oeste de Puerto Deseado, en la provincia de Santa Cruz, se lo declaró Monumento Natural Nacional. Hace 150 millones de años, en el Jurásico, el clima de la región era mucho más clemente, húmedo y caliente, con bosques de pinos gigantescos. Al comienzo del Cretácico, las erupciones volcánicas y la formación de los Andes sepultaron una parte de la Patagonia bajo toneladas de cenizas y lava. Algunos bosques se petrificaron, se fosilizaron. La erosión del terreno, la lluvia y el viento en la región, que se volvió árida, terminaron por exponerlos a la luz del día. La vegetación volvió a crecer en medio de estos árboles fósiles y la fauna es abundante: guanacos, ñandúes, pumas, águilas, halcones, etc. Un sendero de 2 km permite recorrer este paisaje fósil y ver las araucarias de 150 millones de años de edad que alcanzan los 35 metros de alto y los 3 metros de diámetro. Se trata del único bosque petrificado donde los árboles fósiles son originales y no fueron arrastrados por los ríos o los glaciares.

Bosque petrificado de Sarmiento (Chubut)

Como los Bosques Petrificados de Santa Cruz, el bosque petrificado José Ormachea, cerca de Sarmiento (Chubut), dejó troncos fosilizados a la vista, sepultados bajo las capas de ceniza volcánica hace 65 millones de años. Pero este bosque fue trasladado a este lugar, los árboles luego de ser arrastrados por corrientes gigantescas se petrificaron en este desierto, a 100 km al oeste de Comodoro Rivadavia. Además de los troncos, se pueden ver, incrustadas en el suelo, marcas de hojas, raíces y semillas.

Bosque petrificado La Leona (Santa Cruz)

Cerca del lago Viedma (Santa Cruz) y de El Calafate, una depresión de tierra dejó al descubierto fósiles de árboles. Los árboles fueron arrastrados por los ríos y los glaciares hace 150 millones de años. También en este paisaje de árboles de piedra completamente árido se descubrieron huesos de animales probablemente prehistóricos.

Geoparque Bryn Gwyn, Gaiman (Chubut)

Resultado de varios años de excavaciones y cerca de la localidad de Gaiman y del museo paleontológico de Trelew, el Geoparque Bryn Gwyn permite observar los restos de animales prehistóricos en una exhibición al aire libre, único en su género. El circuito paleontológico sigue la huella de los nidos de avispas de hace 38 millones de años, de un marsupial desaparecido hace 25 millones de años, de delfines y ballenas fósiles, que recuerdan que el mar cubría esa zona.

Parque Ischigualasto (San Juan)

Conocido con el nombre de Valle de la Luna, por la ausencia de vegetación, su relieve y el color gris del suelo, el parque Ischigualasto ofrece a la vista extrañas figuras minerales que datan de 180 a 230 millones de años. Ischigualasto es el único lugar en el mundo en el que se puede ver perfectamente diferenciado todo el período Triásico (245 a 208 millones de años) y tanta diversidad de animales fosilizados: se catalogaron cerca de 25 especies, entre ellas: dinosaurios, reptiles, rincosaurios, etc. Los fósiles se exhiben en un museo.

Parque Talampaya (La Rioja)

El Parque Nacional Talampaya (La Rioja) representa una de las playas más interesantes de la historia de la evolución de los vertebrados: el período Triásico (245-208 millones de años). Las espectaculares formaciones geológicas esculpidas por la erosión y el cañón de unos 160 m de profundidad conservan un patrimonio excepcional: fósiles, arte rupestre y vestigios arqueológicos de culturas precolombinas de 2.500 años. El Lagosuchustalampayensis vivía en esta región hace 250 millones de años, a comienzos del Triásico, lo que lo hace uno de los primeros dinosaurios del mundo.