Parques nacionales de Argentina, un país pionero

Parques nacionales de Argentina, un país pionero

La Argentina, primer país sudamericano en crear parques nacionales

Argentina, primero país de America del Sur que creó parques y reservas

En 1903, el científico, explorador y naturalista Francisco P. Moreno donó 7.500 hectáreas al Estado argentino, creando de esta forma el Parque Nacional del Sur, hoy llamado parque Nahuel Huapi. Este primer parque se creó en 1922, en 785.000 hectáreas y Argentina fue, en ese entonces, el primer país de América del Sur en crear un parque bajo este concepto. Tomó como modelo a los parques norteamericanos, con el objetivo de preservar la belleza de los paisajes: en ellos está prohibido talar árboles, matar animales, modificar los ríos. En cuanto al famoso Francisco Moreno, le dio el nombre a otro parque y a uno de los glaciares del parque Los Glaciares.

La Dirección de los parques nacionales se creó en 1934, así como el Parque Nacional Iguazú. Tres años más tarde se crearon los parques Lanín, Puelo, Los Alerces, Perito Moreno y Los Glaciares. Se desbloquearon fondos para mejorar las infraestructuras y lanzar el turismo.

																  															  

A partir de los años 1940, se amplió la creación de áreas protegidas a objetivos ambientales, culturales, científicos, educativos y sociales.

Las investigaciones científicas permitieron valorar la diversidad de la fauna y la flora. Se seleccionaron nuevas regiones, esta vez por su riqueza en biodiversidad : Laguna Blanca, El Rey, Río Pilcomayo, Chaco, Bosques Petrificados. Una escuela para guardianes de parque se abrió en 1967, la única en América Latina.

Una ley de 1970 impuso categorías: parques nacionales, monumentos naturales y reservas nacionales. Nuevo adelanto en 1985 cuando la Administración de parques nacionales decidió incorporar las comunidades locales a sus programas de conservación.

Conservar un patrimonio ecológico y cultural

Hoy en día, la Administración de parques nacionales conserva 34 áreas protegidas en una extensión de unas 3,6 millones de hectáreas y cuatro especies declaradas monumento natural: la ballena franca, el ciervo de los Andes (huemul), el yaguareté (pariente del jaguar) y la taruca (o venado andino, cercano del ciervo de los Andes).
Los principales objetivos de la Administración de parques naturales son los siguientes:
– Conservar la biodiversidad y los ecosistemas
– Preservar la diversidad cultural
– Proteger el hábitat de las especies en peligro
– Promover la educación
– Favorecer la investigación científica
– Conservar los paisajes naturales más bellos
– Proteger los sitios paleontológicos

Parque nacional Los Arrayanes, Villa la Angostura
																  															  

Para la creación de parques y áreas protegidas, el Estado argentino se planteó como deber “garantizar la preservación de este patrimonio con la utilización racional de recursos, para que las actividades del presente no comprometan el futuro ni los intereses de la colectividad”.

Areas naturales protegidas al nivel local

Además de la red de parques que administra el Estado argentino, cuya ampliación se prevé, otras zonas naturales están protegidas por los gobiernos de las provincias, municipalidades, ONG o fundaciones. Las estructuras administrativas son menos precisas y sujetas a cambios políticos.

En esta lista figuran, por ejemplo, la reserva de biosfera Delta del Paraná (Provincia de Buenos Aires), Punta Tombo y Punta Delgada, refugio de ballenas y pingüinos en la Península Valdés (Chubut), Cueva de las Manos (Santa Cruz), la reserva provincial Aconcagua y Puente del Inca (Mendoza), la reserva de biosfera Las Yungas y Salinas Grandes (Salta), Mar Chiquita (Córdoba), Esteros del Iberá (Corrientes), Moconá (Misiones), etcétera.

Lago argentino en el parque Los Glaciares
																  															  

Red Mundial de biosfera de la Unesco

La red mundial de biosfera de la Unesco apunta a reducir la pérdida de biodiversidad y a favorecer las condiciones sociales, económicas y culturales esenciales para la viabilidad del desarrollo sostenible. Esta red cuenta con 529 reservas. En septiembre de 2007, dos nuevas reservas en Argentina se agregaron a las once existentes: Pereyra Iraola, en la provincia de Buenos Aires, para proteger a los últimos habitantes naturales a lo largo del Río de la Plata, y la Reserva Andino Norpatagónica, en el extremo oriental de los bosques templados de Argentina y Chile.

Las otras reservas son: San Guillermo (vicuñas y guanacos de los altiplanos de San Juan), Laguna Blanca (vicuñas y avifauna, Catamarca), Parque Costero del Sur (pampa provincia de Buenos Aires), Ñacuñán (Mendoza), Laguna de los Pozuelos (Puna, Jujuy), Yabotí (selva, Misiones), Parque Atlántico Mar Chiquito (pampa, Buenos Aires), Delta del Paraná (Buenos Aires), Riacho Teuquito (bosque tropical, Formosa), Laguna Oca del Río Paraguay (zona húmeda, Formosa) y Las Yungas (Salta y Jujuy). Estas reservas a veces coinciden con parques protegidos por el Estado nacional o las provincias.

																  															  

Patrimonio Mundial de la Unesco

De los ocho sitios argentinos inscritos en el Patrimonio Mundial de la Humanidad de la Unesco, hay cuatro que figuran por criterios naturales: Los Glaciares, el Parque Nacional Iguazú, la Península Valdés y los parques Ischigualasto y Talampaya. La Quebrada de Humahuaca está clasificada como patrimonio cultural y natural.

Para leer :
– El sitio de la Administración de parques nacionales argentinos (español e inglés)

Para visitar :
– Argentina Excepción propone los más lindos safaris de animales en los santuarios de vida salvaje en Argentina.