Bailar el tango: los códigos de la milonga - baile

Bailar el tango; los códigos de la milonga

Aunque los primeros pasos del tango se improvisaron en la calle, hoy en día el baile llegó a alcanzar un nivel de sofisticación inigualable.

Bailar el tango, los códigos de la milonga

Aunque los primeros pasos del tango se improvisaron en la calle, hoy en día el baile llegó a alcanzar un nivel de sofisticación inigualable. Existen espectáculos que recorren el mundo entero, pero es especialmente en las pistas de las milongas donde se expresan los aficionados más experimentados.

El tango es un baile de pareja, de improvisación, sensual y complejo, con reglas y códigos. La primera regla del baile es caminar alrededor de la pista, en el sentido inverso de las agujas del reloj. El hombre avanza, primero el busto, luego la rodilla y finalmente, el pie. Marcando el ritmo, sugiriéndole a su compañera de manera sutil y con elegancia el desplazamiento y las figuras. La mujer “escucha”, se deja guiar, con absoluta confianza.

Tango en Buenos Aires
																  															  

El tango es un baile de pareja, de improvisación, sensual y complejo, con reglas y códigos. La primera regla del baile es caminar alrededor de la pista, en el sentido inverso de las agujas del reloj. El hombre avanza, primero el busto, luego la rodilla y finalmente, el pie. Marcando el ritmo, sugiriéndole a su compañera de manera sutil y con elegancia el desplazamiento y las figuras. La mujer “escucha”, se deja guiar, con absoluta confianza.

Cortes, quebradas, boleos, ganchos… las figuras, exigentes, requieren meses e incluso años de práctica hasta poder ser realizados con delicadeza. El tango implica estilo y comunicación entre los dos compañeros, exige que se lo baile con sentimiento, con el corazón. Y si a los bailarines se los nota serios, no es porque estén tristes, sino que están concentrados, impregnados de la música y del movimiento del otro.

Los códigos del baile

En otros tiempos, los primeros pasos se hacían en familia, en reuniones con amigos. Había que saber bailar antes de atreverse a poner un pie en la pista de baile, vestidos elegantemente, los hombres debían ir de traje, y las mujeres con tacones y falda con aberturas. Las reglas de indumentaria son más flexibles ahora aun si los zapatos de tango continúan siendo la regla.

La milonga, es a la vez, el nombre de un estilo de música y el lugar en donde se baila, el salón. Una pista, preferentemente con parqué y mesas a su alrededor. Los que suelen frecuentar el lugar, tienen su mesa propia, los demás esperan ser ubicados, a menudo los hombres de un lado, y las mujeres del otro. La invitación se realiza con un intercambio de miradas a la distancia, seguido de un consentimiento manifestado por un suave cabeceo. Hecho esto, los dos compañeros podrán encontrarse en la pista. Generalmente se baila sólo una tanda: secuencia de cuatro piezas musicales, y al término de ésta, cada uno vuelve a su sitio. El intermedio de algunos minutos se denomina cortina, momento en el que se vuelve a la mesa y se elige a un nuevo compañero.

Rojo Tango
																  															  

Tres estilos musicales se escuchan y se bailan en el salón: la milonga, con su ritmo ágil, el vals argentino y el tango propiamente hablando, imperante. En ciertas milongas tocan orquestas. La elección de la milonga, entre las diez que se organizan cotidianamente en Buenos Aires, se hará teniendo en cuenta el sitio, el disc-jockey y el organizador.

El estilo de baile que predomina en Buenos Aires es el tango milonguero, que se baila enlazado, y eventualmente realizando figuras abiertas (tango salón) si las dimensiones de la pista así lo permiten. Durante los últimos años, un nuevo tipo de tango se ha desarrollado: el tango nuevo, con figuras abiertas, complejas, acercándose más al virtuosismo que se aprecia en los espectáculos. Sus adeptos han elegido los clásicos del tango así como también el tango electrónico (Gotan Project, Tanghetto, Bajo Fondo Tango Club), los que nunca podrían escucharse en una milonga tradicional.

																															

En las milongas hoy en día, se cruzan todas las generaciones. Allí, siempre están presentes los milongueros con sus 70 años bien llevados, aquellos que han aprendido al estilo de antes, durante la primera mitad del siglo XX. Los mismos que se encontraron completamente solos cuando el tango fue desplazado por el rock, pero que finalmente lograron transmitir su cultura a los jóvenes que desde hace casi veinte años, comenzaron a redescubrir el tango. Le han pasado el testigo de un alodio que se ha conservado intacto, son los maestros de la pista.

La razón por la cual existen tantas milongas en Buenos Aires, se debe al entusiasmo que provoca el tango en el mundo entero, desde Finlandia hasta Japón, pasando por Francia y los Estados Unidos. Todo bailarín apasionado llega algún día en peregrinación a Buenos Aires, algunos hasta deciden quedarse a vivir. Así pues, la milonga ha llegado a ser uno de los pocos lugares en los que no existen barreras sociales, ni de generaciones, ni de idiomas.

Unas milongas de Buenos Aires

El Canning, Scalabrini Ortiz 1331 (Palermo). Aunque el sitio no sea el más encantador, éste ofrece una de las pistas más bonitas de la ciudad. Se recomienda ir los lunes, martes y viernes. Organizado por Parakultural y Omar Viola, uno de los primeros que revivieron las milongas en 1985.

Niño Bien, Centro Región Leonesa, Humberto Primo 1462 (San Telmo). Una de las más conocidas y hermosas de la ciudad. Se recomienda ir los jueves.

El Beso, Riobamba 416 (centro). Una de las de mayor renombre con muy buenos bailarines. De martes a domingos.

Estilos de música del tango
																  															  

Viejo Correo, Díaz Vélez 4820 (Parque Centenario). Una de las milongas más antiguas, con piso de baldosa.

Plaza Bohemia, Maipú 444 (centro). Pequeña sala en pleno centro. Se recomienda especialmente ir los sábados. El miércoles: La Marshall, milonga gay.

La Viruta, Asociación armenia, Armenia 1366 (Palermo). Sala muy amplia en un subsuelo, de miércoles a viernes. Una de las más accesibles para los principiantes.

Confitería La Ideal, Suipacha 384 (centro). De lejos, la más turística, dentro de un café mítico y con desfasada decoración.

																															

Club Villa Malcolm (Córdoba 5064) y Práctica X (Anchorena 641): para los aficionados del tango nuevo.

– Milongas gratuitas al aire libre: La Glorieta de Barrancas de Belgrano (11 de Septiembre y Echeverría) y la Plaza Dorrego el domingo (San Telmo).

– Y también : Lo de Celia (Humberto Primo 1783), Dandi (Piedras 936), Porteño y bailarín (Riobamba 345), La Nacional (Alsina 1465), Gricel (La Rioja 1180), Nuevo Salón La Argentina (Bartolomé Mitre 1759), La Catedral (Sarmiento 4006), Club Independencia (Independencia 572), etc.