Guía de Buenos Aires

Buenos Aires, capital argentina por barrio

Geografía y Demografía

La Ciudad de Buenos Aires es la capital federal de la República Argentina y la segunda aglomeración de América del Sur. Es una ciudad portuaria e industrial que concentra la vida económica y política del país. El 35% de la población argentina (13,8 millones en 2001) vive en la capital y el conurbano de la Provincia de Buenos Aires (también llamado “Gran Buenos Aires” o “GBA”). Sus habitantes son los porteños: “los del puerto”. La ciudad está dividida en 48 barrios, con personalidades bien marcadas. Entre los más conocidos, mencionaremos los barrios portuarios de La Boca y Puerto Madero, los animados barrios de San Telmo y el Microcentro, y hacia el norte, los más residenciales: Belgrano, Palermo y Recoleta.

Cultura

Buenos Aires es considerada como la más europea de las ciudades de América del Sur. En ella encontramos la arquitectura de Paris, Madrid, Milán y Barcelona. Se puede disfrutar de su bella arquitectura y anchas avenidas, sus plazas y jardines  respirando a su aire puro gracias a los frecuentes vientos  que acarician la ciudad. Tiene la producción cinematográfica más importante de América Latina así como la mayor concentración de teatros de espectáculos y ópera. Se pueden visitar 140 museos, entre los que se encuentra el Museo Nacional de Bellas Artes, que atesora 12.000 pinturas, esculturas y gobelinos. A partir del 24 de agosto de 2005, Buenos Aires se ha convertido en la primera Ciudad del Diseño de la UNESCO. En cuanto al tango, el elemento cultural más simbólico de Buenos Aires, desde hace ya varios años conoce nuevos ímpetus y cuenta con numerosos establecimientos, milongas, bares y restaurantes que proponen espectáculos de música y danza. Su vida nocturna con una gran profusión de discos, cafés concert y restaurantes distribuidos en diferentes barrios: Puerto Madero, Recoleta, Palermo Viejo, Las Cañitas… Hacer shopping, particularmente en las calles peatonales de Lavalle y Florida, y en la Plaza Dorrego, en el barrio de San Telmo, el domingo a la mañana.

Palermo

Palermo es el barrio más grande de Buenos Aires ya que se subdivide en varias zonas con personalidades bien marcadas. Palermo Soho se ha transformado en un barrio burgués bohemio, poblado por restaurantes y boutiques de ropa de autor que dan sobre calles arboladas y aún con adoquines, donde aún subsisten bellísimas casas de familia. Al norte del trazado del ferrocarril se ubica Palermo Hollywood, que debe su nombre a las empresas de televisión que instalaron allí sus estudios. Palermo Chico es mucho más selecto, con sus altos edificios de gran standing, sus embajadas y sus amplios jardines. Citaremos dos interesantes lugares de arte y de cultura para visitar: el Museo Evita y el Malba, primer museo exclusivamente consagrado a los artistas latinoamericanos.

Los Bosques de Palermo constituyen el pulmón verde de Buenos Aires. Fueron en gran parte diseñados por el paisajista francés Charles Thays a fines del siglo XIX, sobre el modelo del Bois de Boulogne de París. Abarca más de 80 hectáreas, distribuidas a ambos lados de la Avenida del Libertador. Están integrados por una sucesión de bosques donde los porteños hacen deporte o simplemente pasean. En esta zona, se encuentran el Jardín Botánico con su Invernadero estilo Art Nouveau, el Jardín Zoológico, el Jardín Japonés, el Parque Tres de Febrero, donde se encuentra el Rosedal, con su Jardín de los Poetas, su Patio Andaluz y un gran lago. Un poco más lejos, aparecen el Hipódromo, la Cancha de Polo y el Campo de Golf. ¡Y por todos lados, los jacarandaes, que cubren la ciudad de flores azul violeta dos veces en el año!

Belgrano

Al noreste de la ciudad, alrededor de la tan comercial Avenida Cabildo, el barrio de Belgrano es uno de los más residenciales de la ciudad, tanto para la clase media como para los porteños más acaudalados, que poseen allí lujosas viviendas. Resulta imperdible el Museo Enrique Larreta, antigua casa de estilo andaluz propiedad del escritor, quien donó su más que atractiva colección de arte. La Plaza Belgrano, que rodea la Iglesia de la Inmaculada Concepción, es sede de una feria artesanal y de agradables terrazas donde se puede disfrutar de un riquísimo café. Las Barrancas de Belgrano, ubicadas sobre una pequeña colina, le regalarán un agradable paseo entre jubilados que juegan a la ajedrez y bailarines de tango que durante los fines de semana, al anochecer, despliegan sus pasos bajo las estrellas.

Recoleta

Con sus espacios verdes, sus museos, sus restaurantes y sus bellísimas edificaciones, Recoleta es uno de los barrios más refinados de Buenos Aires. Las clases pudientes comenzaron a instalarse en este sector de la ciudad a fines del siglo XIX y construyeron hoteles privados, imitando el modelo parisino. El Centro Cultural Recoleta fue construido en el antiguo convento de los padres Recoletos, quienes dieron su nombre a este barrio. Este Centro es un lugar de intensa actividad donde se exhiben exposiciones y espectáculos. En los jardines de Plaza Francia, se despliega durante los fines de semana una feria artesanal que da un aire bohemio al lugar. Se destaca el Museo Nacional de Bellas Artes, que cuenta con la colección de arte más importante de Argentina y que atribuye un lugar de privilegio a los artistas locales.

El Cementerio de Recoleta es el “Père Lachaise” de la capital argentina. En sus 6 hectáreas se erigieron las tumbas de numerosas personalidades, como el Mausoleo de Eva Perón, que sin duda alguna, es el más visitado. La arquitectura funeraria, con sus inmensas bóvedas de mármol ornamentadas con estatuas, una al lado de la otra, es realmente impactante. En la entrada, encontramos la Iglesia Nuestra Señora del Pilar que habiendo sido construida en 1732 es una de las más antiguas de la ciudad. En su interior puede visitarse un museo de arte sagrado.

Microcentro

Se trata de un lugar de intensa actividad durante el día que retoma la calma durante la noche y los fines de semana. Las oficinas públicas, los bancos y los comercios se concentran en este barrio, especialmente a lo largo de dos calles peatonales: Lavalle y Florida. ¿Imperdibles? Algunos edificios de la Belle Epoque de increíble belleza, convertidos en sedes de bancos y las Galerías Pacífico, un centro comercial y cultural construido a fines del siglo XIX sobre el modelo francés de la época. Vale la pena conocer su maravillosa cúpula decorada con frescos. La Avenida Corrientes, en ese sector de la ciudad, exhibe un gran número de teatros que ofrecen diferentes espectáculos artísticos y conciertos. Es la “Broadway” de Buenos Aires.

Plaza de Mayo

La Plaza de Mayo – con una superficie de aproximadamente 3 hectáreas – es el punto neurálgico en el que comenzó a construirse la Ciudad de Buenos Aires. En la actualidad, recorrer los alrededores de esta plaza es hacer un verdadero viaje a la historia del país. Debe su nombre a la Revolución de Mayo de 1810, preludio de la Independencia de Argentina (en 1816). Desde el balcón de la Casa Rosada, residencia del Presidente de la República, Perón y Evita alentaban a las masas. La Avenida de Mayo nace en la plaza y se la considera el eje cívico de la ciudad, ya que conecta la Casa Rosada con el Palacio del Congreso de la Nación Argentina, sedes respectivamente del Poder Ejecutivo y del Poder Legislativo. A lo largo de esta avenida, se observan la Casa de la Cultura, el Palacio Barolo y el Café Tortoni, entre otras destacadas construcciones.

Cabildo Histórico

Sobre la Plaza de Mayo, en el sector opuesto a la Casa Rosada, se erige el blanco edificio del Cabildo, sede del gobierno colonial. Fue en su interior que se proclamó, el 25 de mayo de 1810, la Primera Junta de Gobierno Patrio, en franca oposición a Napoléon I, que había sometido a la corona española en territorio europeo. Esta construcción, que cuenta con un museo de la época colonial, fue erigida en 1748, pero con el paso del tiempo fue sufriendo múltiples modificaciones. Tiene un bonito patio donde se organiza una modesta feria artesanal los jueves y viernes de cada semana. Sólo basta con cruzar la calle para encontrarnos frente a la Catedral Metropolitana, una edificación de estilo neoclásico, decorada con sus características columnas corintias, que alberga el Mausoleo del General San Martín, héroe libertador de Argentina.

Congreso de la nación

El Congreso Nacional, construido en 1906, es la sede de la Cámara de Diputados y del Senado. Este imponente edificio, con su cúpula de bronce de 20 m. de diámetro, tomó inspiración del Capitolio de Washington. El Senado está abierto al público. Varias estatuas embellecen la Plaza del Congreso, entre las que se encuentra un Pensador de Rodin y el Monumento a los Dos Congresos, que evoca la reunión del Congreso de Tucumán en 1816, evento histórico en el que se declaró la independencia de Argentina. Esta plaza es también la receptora de la mayoría de las manifestaciones políticas.

Obelisco - Avenida 9 de Julio

Dicen que la Avenida 9 de Julio es la más ancha del mundo. Con sus 16 carriles que se extienden a lo largo de 140 m., se hace muy difícil cruzarla en una sóla vez. Debe su nombre a la fecha de proclamación de la independencia del país: el 9 de julio de 1816. Fue necesario destruir varias manzanas enteras para trazarla. La imponente embajada de Francia, en su extremo norte, es uno de los pocos edificios que no corrieron esa suerte. Este Obelisco de 67,5 m. de altura, construido en cemento de endurecimiento rápido, es el ícono de la Ciudad de Buenos Aires. Fue inaugurado en 1936 para conmemorar el cuarto centenario de la primera fundación de la ciudad. Instalado en la esquina de las avenidas 9 de Julio y Corrientes, este monumento es un paso obligado para los visitantes de la ciudad.

El Teatro Colón es una joya de los argentinos, declarado monumento histórico nacional en 1989. Ubicado sobre la Avenida 9 de Julio, adolecía de la acción del paso del tiempo y estuvó renovado en 2008. Fue inaugurado en 1908, en una superficie de 37.884 metros cuadrados, y diseñado según las normas del teatro clásico italiano y francés. La sala del teatro, con una capacidad para cerca de 2.500 espectadores, tiene una de las mejores acústicas del mundo. La araña de 7 m. de diámetro, los frescos de la cúpula, los mármoles de Carrara, los muebles franceses y los vitrales realizados por la prestigiosa casa Gaudin de París revelan la importancia que Buenos Aires atribuía a la lírica en los albores del siglo XX.

Retiro

El barrio de Retiro es uno de los más pequeños de la capital, y hacia el noreste y a escasos metros, se observan la Estación Terminal Ferroviaria y la Terminal de Ómnibus de Larga Distancia de la ciudad. En el Norte tiene la Plaza San Martín, diseñada por el paisajista francés Charles Thays, un apacible lugar para pasear, a la sombra de magnolias gigantes, gomeros, cedros y palmeras.El monumento ecuestre al Libertador General San Martín reina en el centro de la plaza. Sobre uno de sus lados, se erige el Palacio Anchorena, actual Ministerio de Relaciones Exteriores. Subiendo por la avenida de Alvear en dirección a Recoleta, encontraremos algunos palacios más bellos de la ciudad, convertidos en ciertos casos en embajadas (Francia, Brasil, Ciudad del Vaticano)…

Sobre la Plaza, un monumento rinde homenaje a los caídos en la Guerra de las Malvinas : 25 placas de mármol negro llevan los nombres de los 649 combatientes argentinos matados durante el conflicto del 2 de abril al 14 de junio de 1982 para retomar el control de este archipiélago del Atlántico Sur en contra de las tropas británicas de Margaret Thatcher.

Al pie de la fantástica barranca de la Plaza San Martín se erige la Torre de los Ingleses que fue construida por residentes británicos para conmemorar el centenario de la Revolución de Mayo de 1810. Al finalizar la Guerra de las Malvinas, librada entre el Reino Unido y la Argentina, la Torre de los Ingleses fue rebautizada con el nombre de Torre Monumental, y exactamente frente a ella se sitúa el Monumento a los Caídos en Malvinas. El carillón de esta torre de 75,5 m. de altura es una réplica del de la Abadía de Westminster. Se puede subir hasta el último piso por ascensor y visitar un museo que da testimonio de su historia.

Puerto Madero

Puerto Madero es el barrio más nuevo y más original de Buenos Aires. Heredó su nombre de su creador, Eduardo Madero, quien bajo las órdenes del Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires, a fines del siglo XIX, construyó un puerto de primer orden. Numerosos restaurantes y lofts se reparten a lo largo de los espejos de agua y de una agradable pasarela peatonal, rodeados por los docks de ladrillo rojo, remodelados a comienzos de la década del ´90. Se puede visitar la Fragata Sarmiento, primer barco escuela de la Marina Argentina. Del lado de la Reserva Ecológica, cerca del río, crecen rascacielos de alto standing, cuyo metro cuadrado construido es el más caro del país. Puerto Madero se ha transformado en un barrio turístico y residencial a la vez.

El Puente de la Mujer es la obra del arquitecto español Santiago Calatrava, inaugurada en 2001. Simboliza una pareja que baila tango. Este puente giratorio y peatonal, de 160 m. de largo por 6 m. de ancho y de 800 toneladas, es una proeza técnica: para dejar pasar los barcos, puede girar en sólo algunos minutos, gracias a la presencia de veinte motores en su eje principal. Fue construido en España y transportado al país en partes desmontables.

Al este de Puerto Madero, la Reserva Ecológica fue concebida sobre una extensión de 350 hectáreas de tierras ganadas al río, rellenadas con los escombros de las demoliciones efectuadas en 1970 y en 1980 para la construcción de las autopistas. Un ecosistema se desarrolló en estas tierras yermas, que finalmente adquirió el estatuto de Reserva Ecológica. Por sus caminitos internos sólo puede circularse a pie o en bicicleta y disfrutar así de la costa del río, de estanques poblados de juncos y acacias y del canto de los pájaros. ¿Cómo no aprovechar la oportunidad de ver el Río de la Plata?

San Telmo

San Telmo es un barrio donde se respira encanto y carácter, en sus casas viejas y calles de adoquines. Las clases acomodadas se retiraron del lugar luego de una epidemia de fiebre amarilla, a fines del siglo XIX. En la actualidad, es un barrio muy apreciado por los intelectuales y los artistas, que restauran esas bellísimas casonas para instalar sus ateliers. Los amantes del tango encontrarán en este lugar la mayor concentración de espectáculos de la capital. En el extremo sur del barrio, yendo hacia La Boca, el Parque Lezama recibe en sus mesitas al aire libre a los jugadores de dominó y alberga el Museo Histórico Nacional y la impactante Iglesia Ortodoxa Rusa. Inaugurada en 1904, su construcción fue financiada por el zar y hoy podemos deleitarnos con la exótica belleza de sus cúpulas azules.

En el corazón del barrio de San Telmo, la Plaza Dorrego y la Feria de Cosas Viejas y antigüedades son un lugar de paseo habitual para porteños y turistas, con sus puestos de que se despliegan allí los domingos. Cuando los vendedores juntan sus cosas al finalizar el día, los bares reinstalan sus terrazas y los bailarines de tango hacen gala de sus dotes al aire libre. La Plaza Dorrego sigue, en antigüedad, a la Plaza de Mayo. En la esquina de la calle Defensa, se pueden aún respirar los aires de otros tiempos en el Bar Plaza Dorrego, que data de 1880 y aún conserva su tono color del tiempo.

La Boca

La Boca, un barrio popular y portuario, es uno de los más fotogénicos de la capital. Aquí se instalaron a mediados del siglo XIX numerosos inmigrantes, italianos en su mayoría, que vivían en barracas hechas de chapa de metal acanalado y decoradas con los restos de pintura de los barcos del puerto. Así resultó el actual barrio multicolor que atrae tanto a los turistas, en especial, hacia “Caminito”. Esta callecita poblada de restaurantes y vendedores de artesanías o cuadros se ve animada por la presencia de bailarines de tango. La Boca es el barrio del reconocido club de fútbol de Diego Maradona, Boca Juniors, y de su estadio, conocido con el nombre de “La Bombonera”.

Barracas

En el Sur, Barracas es uno de los barrios más antiguos de Buenos Aires. A fuera de la rutas turísticas más famosas, es una invitación a viajar en el tiempo, entre edificios industriales y arquitectura residencial del XIXe siglo. También tiene mucho Street art alrededor del Centro Metropolitano de Diseño. Y a la vez, se pueden aún respirar los aires de otros tiempos en las cantinas y milongas populares, y aún conserva su tono color del tiempo.