Viaje cataratas de Iguazú (Iguaçu)

Que hacer, que ver?

Situación geográfica

Las cataratas del Iguazú tienen la particularidad de encontrarse ubicadas entre dos países: Argentina y Brasil, y en la frontera de un tercero: Paraguay. Están protegidas por un parque nacional en cada país, El parque nacional de Iguazú se encuentra ubicado al noroeste de la provincia de Misiones, en la región Litoral, a 17 km de la ciudad de Puerto Iguazú y a 1.350 km de la capital, Buenos Aires. Fue creado en 1934 en una superficie de 67.000 hectáreas para proteger uno de los sitios naturales más bellos, como también uno de los más visitados, de Argentina. En 1984 se lo ha declarado Patrimonio Natural de la Humanidad por la Unesco.

Las cataratas se encuentran en la confluencia de los ríos Iguazú y Paraná. Hace unos 200.000 años, una falla geológica sobre el lecho del río Paraná dio nacimiento a una vertiente abrupta, la Garganta del Diablo. Y luego a dos grandes arcos de 2.700 m, formados por 275 cascadas, que interrumpen el río Iguazú. La mayoría de las cataratas están ubicadas del lado argentino, con pasarelas que permiten acercarse muy de cerca. El lado brasilero ofrece una mejor vista general. Se recomienda visitar los dos parques. La fuerza de las cataratas depende del caudal del río, un promedio de 1.800 m cúbicos por segundo.

La ciudad más importante es Foz de Iguazú, pero Puerto Iguazú es más tranquilo y agradable para los viajeros. En cuanto a Ciudad del Este, en Paraguay, es una ciudad comercial y una de las capitales de la falsificación. El clima es subtropical con mucha humedad y un promedio de 15º en invierno y 30º en verano. El verano es la época de lluvias. Se recomienda llevar un eficaz repelente contra los mosquitos y crema solar.

Historía de Iguazú y de las misiones jesuitas

En 1542, el español Alvar Núñez Cabeza de Vaca “descubrió” las cataratas que bautizó como Saltos de Santa María. Más tarde recuperarían su nombre original en guaraní: “Y” agua, “Guasu” grande. El pueblo guaraní vivió apaciblemente en la región de las cataratas desde el año 1.000, hasta la llegada de las misiones jesuitas.

A principios del siglo XVII, a pedido del rey de España, esta orden religiosa emprendió la evangelización de los amerindios en las tres fronteras. Su único sistema, las reducciones, abarcó unas treinta ciudades en toda la provincia de Misiones así como también el sur de Brasil y Paraguay.

El director de cine Roland Joffé ha narrado esta experiencia en su película La Misión, con espectaculares tomas de las cataratas de Iguazú. A fines del siglo XVIII, los jesuitas y guaraníes fueron expulsados de la región, las Misiones fueron abandonadas, perdiéndose en la selva. Una comunidad guaraní sobrevivió y hoy día vende sus artesanías en el parque.

Cuenta la leyenda guaraní que hace mucho tiempo, el río Iguazú estaba habitado por una enorme serpiente llamada Boi. Cada año, se sacrificaba a una joven doncella, arrojándola al río. Un día el joven cacique Taroba se enamora de Naípi, la bella doncella elegida para el sacrificio. En vano trató de convencer a los ancianos de salvarla. Entonces, la raptó la noche antes de la ceremonia y huyeron en canoa. Furiosa, Boi interrumpió el curso del río, formando las cataratas, y transformando a Taroba y a Naípi en árboles. Escondida en la Garganta del Diablo, vigila que los amantes no puedan unirse jamás. Pero los días de sol, un arco iris une a los dos árboles…

Visitas del lado argentino

Un sendero de 600 m penetra en la selva hasta el inicio de las pasarelas que permiten admirar las cataratas desde todos los puntos de vista. La abundante vegetación, los sonidos y colores de la selva, los pájaros y las mariposas multicolores le brindan un anticipo de este extraordinario monumento de la naturaleza.

El circuito superior recorre 650 m de cataratas, y ofrece una vista panorámica global desde los miradores y áreas de descanso. El circuito inferior pasa más abajo y más cerca de las cataratas, recorrido de unos 1.700 m con numerosas escaleras: es el centro de las cataratas San Martín, Rossetti, Dos hermanas… Este camino desemboca en un pequeño embarcadero desde donde podrá ser conducido debajo de las cataratas en pequeñas embarcaciones. Emociones y duchas garantizadas.

Otra pasarela conduce a lo largo de 1 km, hacia la atracción principal: la Garganta del Diablo. Una garganta del diablo asombrosa, que desemboca en el río con un ensordecedor estruendo desde 80 m de alto y 150 m de ancho en forma de herradura. En el camino, no es extraño ver a los yacarés, los caimanes de la selva de Misiones que en la orilla del río descansan cómodamente al sol. El sol y el vapor del agua a menudo ofrecen un arco iris que corona las cataratas y la belleza del paisaje.

Finalmente, desde el centro de los visitantes un tren ecológico comunica los puntos de acceso con los circuitos inferior y superior, así como también a la Garganta del Diablo. Las noches de luna llena, se organizan visitas guiadas al anochecer. Más de 2.000 especies vegetales se encuentran catalogadas en el parque, así como 450 pájaros, entre los que se encuentran lostucanes, los papagayos y el vencejo, un pájaro que sólo vive en el parque y se lanza en picada a lo largo de las cataratas. Entre los mamíferos, se encuentran especies en extinción como el jaguar y el ocelote. Menos ariscos, los coatíes se acercan a los visitantes para quitarles algún alimento con sus puntiagudos hocicos que terminan por una trompa.

Visitas del lado brasilero

El Parque Nacional de Iguaçu se creó en 1939 en 185.000 hectáreas. La entrada se encuentra ubicada a 17 km de la ciudad de Foz do Iguaçu, en el estado de Paraná. El puente Tancredo Neves une a Puerto Iguazú con Foz do Iguaçu, a 10 km de distancia, pero hay que pasar la frontera y ningún transporte colectivo une a los dos parques.

A la entrada del parque hay autobuses que conducen a los visitantes hacia las cataratas, a 10 km. El sendero de las Cataratas de 1.200 m conduce al punto de vista principal y una pasarela a la Garganta del Diablo donde se está más cerca que del lado argentino. La perspectiva de la totalidad de las cataratas es impresionante. Medio día alcanzará para visitar el parque brasilero, para el lado argentino habrá que contar un día.

Cerca de la entrada al parque, el Parque das Aves es un santuario de 5 hectáreas que protege en inmensas pajareras a 800 especies de pájaros, entre los que se encuentran gran número de guacamayos y papagayos. También en la entrada del parque podrá encontrar oferta de vuelos en helicóptero. Argentina prohibió estos vuelos ya que perturban a la fauna.

¿Dónde alojarse en Puerto Iguazú y en la provincia de misiones?

Bus Iguazú Hôtel Panoramic Iguazú, Puerto Iguazú : uno de los pocos hoteles de prestigio de esta región con una vista extraordinaria sobre los ríos Iguazú y Paraná. Piscina y jardines.

Bus Iguazú Hotel La Aldea de La Selva Lodge, Puerto Iguazú : construido en plena selva a unos km de las cataratas. Exótismo garantizado.

Bus Iguazú Estancia Santa Cecilia, Candelaria : a 30 km de Posadas, por la ruta a Iguazú y a las misiones jesuitas, esta estancia se dedica a la ganadería y explotación de la madera. Clima y actividades a cargo de los gauchos.

altHotel Posada Puerto Bemberg : en el medio de un parque de 380 hectáreas, esta linda casa del principio del siglo XX es un paraiso cerca de Puerto Libertad, no muy lejos de Iguazú.

Transportes

Bus Iguazú Avión : Aerolíneas Argentinas y LAN Argentina tienen algunos vuelos diarios que llegan al aeropuerto de Puerto Iguazú desde Buenos Aires (1h30 de vuelo). Desde Brasil, varias compañías llegan a Foz do Iguaçu.

Bus Iguazú Bus : se llega a Puerto Iguazú por la ruta nacional número 12. En autobús, deberá contar al menos 17 h de viaje desde Buenos Aires. A Posadas contar 6 h yendo por una ruta que le permitirá detenerse en las misiones jesuitas.

En los alrededores de Puerto Iguazú : Represa de Itaipú, Saltos del Moconá, Misiones jesuitas

Bus Iguazú Saltos del Moconá : Entre Posadas y Puerto Iguazú, las cascadas de Moconá son una auténtica rareza de la naturaleza: se forman a lo largo del río y no a lo ancho. Una espléndida cortina de agua de unos diez metros de alto, a lo largo de 2 km del río Uruguay. El sitio es menos impresionante que las cataratas del Iguazú pero está ubicado en la Reserva de Biósfera de Yabotí, una selva donde se pueden realizar bonitas excursiones.

Bus Iguazú Minas de Wanda : A unos cuarenta km al sur de Iguazú, las Minas de Wanda fueron descubiertas recién en 1976 y están abiertas al público. A las orillas del río Paraná se extraen piedras semipreciosas tales como: cristal de cuarzo, topacios, ágatas, amatistas… Se pueden comprar geodas o joyas.

Bus Iguazú Represa de Itaipú : Esta enorme represa sobre el río Paraná provee casi la totalidad de energía eléctrica de Paraguay y la cuarta parte de la de Brasil. Es administrada por los dos países y el primer generador se instaló en 1984. El lago artificial contiene 29 millones de metros cúbicos de agua y la potencia instalada es de 14 GW: fue la central hidroeléctrica más grande del mundo hasta que se construyó la represa de las Tres Gargantas en China.
Para todos aquellos interesados en las grandes obras de ingeniería, todos los días se organizan visitas excepto el domingo.

Bus Iguazú Reserva de Biósfera de Yabotí : La Reserva de Biósfera de Yabotí, al centro oeste de la provincia de Misiones, le debe su nombre al río Yabotí, un río lleno de saltos de agua y rápidos. La selva de tipo amazónico, rica y densa, se encuentra amenazada debido a la sobreexplotación de las empresas forestales. Alberga numerosas especies, entre las cuales se encuentran raros animales como el yaguareté (especie de jaguar), el puma y algunos tucanes y papagayos en vías de extinción. En la reserva viven ocho comunidades guaraníes que tratan de mantener su tradicional estilo de vida.

Bus Iguazú Misiones jesuitas : Las misiones jesuitas han sido declaradas Patrimonio Mundial de la Humanidad por la Unesco y las ruinas restauradas. Las más bellas son las de San Ignacio Miní. Todavía se ve el suntuoso pórtico de la iglesia esculpido por los artesanos guaraníes en gres color rojo de la provincia de Misiones. Las ruinas de la misión de Santa Ana están parcialmente escondidas en la selva, y es en Loreto donde los jesuitas instalaron la primera imprenta del país.